Puntos
Suman según lo que gasta el cliente. Sirven para premiar el ticket grande.
Con puntos, cada compra suma una cantidad que tú decides. El cliente ve su saldo en la tarjeta y sabe cuánto le falta para su próxima recompensa.
Cada recompensa tiene su precio en puntos. Un cliente con saldo suficiente puede canjearla en el mostrador y el saldo se descuenta al confirmar.
En el mostrador no hay que calcular nada: escribes el importe de la compra y la pantalla te dice cuántos puntos suma antes de que pulses.